Vive la experiencia de recorrer Asia en un crucero de lujo

Por: Revista Bleu&Blanc

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El mundo es enorme y asombroso, y todas sus maravillas caben en una sola palabra: viajar. No importa cuál sea su definición, para quienes somos viajeros viajar es sinónimo de traspasar las fronteras físicas y culturales, es adentrarnos en una aventura que nos lleva a otra, y que siempre termina en el descubrimiento de nosotros mismos.

crucero Belmond Road to Mandalay

Ya sea que busquemos satisfacer la curiosidad por sentir un clima diferente, deslumbrarnos con paisajes imponentes, aprender de otras culturas, experimentar la vida con un idioma desconocido, dejarnos llevar por actividades de aventura, consentirnos con tratamientos de spa, o simplemente dejarnos sorprender por la celebración de la vida, los viajes dejan su marca indeleble en los corazones, especialmente si los hacemos en compañía de Belmond.

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Belmond Road to Mandalay tailandia

Un crucero en Tailandia

Belmond es una colección de viajes de lujo y hoteles en algunos de los destinos más estimulantes y enriquecedores del mundo, incluyendo fabulosos viajes en su tren Eastern & Oriental Express y en su crucero Belmond Road to Mandalay en Tailandia.

Belmond Road to Mandalay

La travesía mágica del Belmond Road to Mandalay inicia con la llegada a Bagan, una de las ciudades más antiguas y sorprendentes. El Hotel at Tharabar Gate es un resort de lujo rodeado por más de 4000 templos y pagodas centenarias, por lo que las vistas desde sus 83 habitaciones son únicas.

Cada una está decorada con muebles birmanos típicos y suelos de teca, como un homenaje a su patrimonio cultural, además de tener frondosos jardines privados, que nos transportan con su tranquilidad a los tiempos imperiales de Bagan. En esta tierra budista donde todos los habitantes son amables, el restaurante del hotel no podía tener mejor nombre: Ananda, que se traduce como felicidad.

Belmond Road to Mandalay crucero

Experiencias en el crucero de Tailandia

Varado en las tranquilas aguas del río nos espera el majestuoso crucero, con sus camarotes, cubierta panorámica, bar, alberca y hasta sala de descanso. Desde la cubierta, se ven esculturas enormes de Buda y cúpulas de los más de mil templos de Bagan, rodeados de la tupida vegetación.

Belmond Road to Mandalay food

Cada descenso es sinónimo de descubrimientos maravillosos, ya sea que recorramos los senderos de Old Bagan en bicicleta de montaña o a caballo, para ver las zonas arqueológicas y templos, o bien, desde las alturas de un globo aerostático vemos la luz del amanecer iluminando la pagoda dorada de Sulamani del siglo XII.

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Belmond Road to Mandalay 1

De aquí seguimos a Mandalay, la ciudad de los cien mil monjes ubicada en el centro del país.Por su diseño especial, el crucero puede ir río arriba para adentrarse en el alto Myanmar.No se trata sólo de un crucero turístico, sino que es una manera de hacernos parte de la vida cotidiana de los birmaneses, que para los viajeros es una aventura llena de colores, de paisajes encantadores y de la inocente calidez de los habitantes de los pueblos que visitamos.

Belmond Road to Mandalay boutique

Lugares mágicos de Tailandia

En la aldea vecina nos esperan inmensos arrozales, mientras que en otra, somos testigos espontáneos de las danzas ceremoniales de una tribu, más adelante, campesinos de rostros apacibles aran la tierra con ayuda de sus bueyes.

Cada pueblo es mágico y particular, son sus pagodas de intrincados diseños, otros con coloridos mercados, y uno hasta con una reserva animal. En este país budista, se puede ver el increíble momento de la ordenación de nuevos monjes, a quienes se les rapa y viste con sus tradicionales túnicas de color granate.

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Belmond Road to Mandalay boutique portada

El crucero embarca por las noches ya sea en medio del río o en algún puerto cercano, dejándonos descansar con el suave vaivén de las olas. Además de los paisajes y las visitas a tierra firme, la vida a bordo del crucero es una sinfonía de sabores: todos los camarotes tienen vistas al exterior, aire acondicionado y camas suaves.

El cielo estrellado es el compañero durante las cenas, donde los platillos birmanos y tailandeses brillan con luz propia, y después nos emocionamos con el espectáculo de danzas tradicionales. El ritmo suave del agua del río y los aromas del campo, hacen parecer que el tiempo se ha detenido en las aldeas de Myanmar.

Para más información, entra aquí. 

Texto escrito por Deby Beard. 

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