Nuestros sitios
Compartir

Rose Bertin, la costurera de la reina María Antonieta

Por: Luciana Cacciaguerra Reni. 01 Jul 2021
Te contamos la historia de la costurera que supo satisfacer las manías de grandeza y lujo de María Antonieta, la Reina más famosa de la Historia.
Rose Bertin, la costurera de la reina María Antonieta

La que supo satisfacer las manías de grandeza y lujo de la Reina más famosa de la Historia.

Por Luciana Cacciaguerra Reni.

Este video te puede interesar

Marie-Jeanne Bertin quien cambió su nombre por Rose, fue una espectacular y atrevida creativa de la moda en el siglo XVIII y precisamente la modista y sombrerera de la Reina María Antonieta de Francia. A los 15 años se muda a París y se vuelve aprendiz de la tienda Le Trait Galant que era la que estaba a la moda para aquel entonces; a los 29 años con todo el aprendizaje y el refinamiento recibido abre su propia pequeña tienda de moda llamada Le Grand Mogol en la calle Rue Saint-Honoré. En ella vendía las mejores pañoletas de encajes, guantes bordados, muselinas y sedas; además creaba sombreros y tocados para la cabeza, con perlas, plumas, encajes y hasta diamantes, un verdadero derroche de lujo. Por ello no tardó mucho en ser la meta de las damas nobles y aristocráticas de París y luego de toda Francia.

PUBLICIDAD

Marie-Jeanne Bertin

La Duquesa Luisa de Chartres fue quien introdujo a Rose ante la Delfina de Francia y esta quedó totalmente prendada por la inquieta imaginación de la costurera que junto a la suya lograron crear los atuendos y vestidos más atrevidos de la época además de desfalcar las cajas del Estado tanto eran costosos. Y fue así que la Reina en la propia corte de Versalles puso a disposición de Rose su taller, en el que prácticamente se mudó y dos veces a la semana ofrecía el famoso “jour fix”, el día de las pruebas, en el cual la costurera presentaba a la Reina y a sus damas sus nuevas creaciones.

Pueblo de Francia ofrece recompensa si descifras un mensaje en una misteriosa piedra

maria antonieta versalles

María Antonieta definió a la modista “La divina Rose” y le confirió el título de “Ministra de la moda”. Desde allí en adelante el negocio de la costurera de Corte progresó tanto que le empezaron a llegar encargos desde Rusia, Inglaterra, Austria, Portugal y Suecia. Rose trabajaba con telas cuyas medidas eran muy anchas por lo cual comenzó a comprarlas a proveedores escoceses, hecho que generó un fuerte descontento en el gremio de distribuidores franceses. Así de poderosa se había vuelto la pequeña Rose Bertin.

Marie-Jeanne Bertin

La sorprendente Rose creó también los primeros mannequin y si se quiere el primer catálogo de moda, unas muñecas llamadas las Pandoras y hechas en cera, madera o porcelana, que podían ser de tamaño pequeño o mediano o inclusive altas a tamaño natural, a las que se vestían con los modelos de Bertin y se enviaban a las cortes extranjeras para que se enteraran de la moda francesa y pudieran encargarle los modelos más elegantes.

Marie-Jeanne Bertin

Por muchos años creó “le robe a paniér”, vestidos pomposos y recargados, con las mejores sedas, muselinas y crepés, De igual manera hizo los sombreros más atrevidos de la época con todo tipo de decoración; lanzó la moda de los peinados cada vez más altos hasta llegar a 90 cm, con añadidos de cabello natural y crin, adornándolos con plumas, cintas y joyas de gran valor y tamaño. Luego pasó a los Poufs aux sentiments, que consistían en objetos particulares que se distribuían por todo el peinado y que contaban historias como los últimos chismes del momento y cualquier otro acontecimiento de la vida de Palacio, el nacimiento de algún niño, las infidelidades de personajes conocidos o serpientes muy realistas o buques de guerra espectaculares. De hecho, hay un comentario de la época que dice que, si las damas hubiesen seguido adoptando esa moda, habría n tenido que modificar la arquitectura de las construcciones ya que eran tan altos que no cabían ni en las carrozas, obligando a las damas a permanecer inclinadas mientras el viaje durara o a sacar la cabeza fuera de las ventanillas.

Marie-Jeanne Bertin

Rose fue responsable de reinventar la famosa “robe a la polonaise”, proveniente de los vestidos típicos de las campesinas polacas; estos realzaban los pechos de manera muy provocadora, además la falda superior tenia cordeles que, al ser halados y fijados en la cintura, formaban pliegues redondeados como los de las cenefas de las cortinas.

maria antonieta

A medida que la Reina María Antonieta empezó a pasar mucho más tiempo en su pequeño palacio le Petit Trianon regalo personal del Rey, Rose también pensó bien en cambiarle estilo ya que hacia una vida más sencilla y por lo tanto necesitaba otro guardarropa. Así que creó para ella vestidos de ligera muselina con cintas flojas y pañoletas que causaron escándalo por ser tan reveladores; los peinados se redujeron a muchos bucles, los sombreros eran de paja y más románticos. Todo en colores pasteles de azul, celeste, rosado y el famoso dorado suave que quería representar el tono de cabello de la Reina, llamado “cheveau de la Reine”.

maria antonieta

Cuando ya la Monarquía empieza a dar señales de encaminarse hacia su trágico y violento declino, Rose Bertin muda su negocio a la Rue de Richelieu y atravesando los primeros estallidos de la Revolución sigue trabajando y recibiendo encargos del extranjero. Pero cuando ya la Revolución entra en su clímax ella pone la tienda a nombre de su sobrina y se va al exilio, rumbo a Londres, donde abrirá una sucursal que trabajará de forma más modesta no obstante su clientela inglesa siguiera siendo de la mejor clase.

maria antonieta

Ocho meses después de su partida y aun estando en Londres, por tanto, no presente físicamente, para la decapitación de su Reina se viste con un sencillo vestido blanco, con cofia de lino, medias negras y zapatillas rojo ciruela. Tres años después regresa a la Patria más sin poder adaptarse nuevamente al lugar y a la situación y a los 66 años muere en su mansión de Epinay Sur Seine.

Marie-Jeanne Bertin logró lo inimaginable no solo como mujer que adquirió mucho poder para la época, sino como como modista, llegando al máximo nivel profesional; sobre todo dando a la mujer un puesto más evidente cuando creó vestidos tan anchos y enormes que le conferían un espacio físico más amplio que el que tenían los hombres. Todos dicen que si hay alguien a quien se pueda comparar es únicamente a Coco Chanel, sus vidas similares en muchos aspectos fueron el resultado de un enorme esfuerzo, creatividad, vanidad y visión de futuro.

Rose Bertin, la costurera de la reina María Antonieta 8

Descarga GRATIS nuestro especial del mes
Otoño en México
Descarga AQUÍ y conoce más acerca de este acontecimiento. ¡Descárgalo GRATIS!
¿QUÉ TEMA TE INTERESA?